5793 5596  
ferjimav@hotmail.com

C. Pancho López 117, Col. Benito Juárez
Neza., Edo. de Méx., 57000

Fernando Jiménez Ávila

Escrito por Fernando Jiménez Ávila
Categoría: /
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
El placer de servir, anhelo de servicio

Toda la naturaleza es un anhelo de servicio.
Sirve la nube, sirve el aire, sirve el surco.


Donde haya un árbol que plantar, plántalo; 
donde haya un error que enmendar, enmiéndalo; 
o un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo. 

Sé el que aparte la molesta piedra del camino;
sé el que aparte el odio entre los hombres
y sé el que resuelva las dificultades del problema. 
Existe la alegría de ser sano y la de ser justo;
pero, por sobre todo la inmensa alegría de servir. 

Que triste sería el mundo si todo estuviera hecho,
si no hubiera una rosa que plantar, 
¡una empresa que crear, una familia que cuidar!

Que no te llamen solamente los trabajos fáciles.

¡Es tan bello hacer lo que otros rehúsan!
Pero no caigas en el error de que sólo 
se hacen méritos con lo grande;

hay pequeños servicios que son buenos servicios:
adornar una mesa, ordenar unos libros, 
peinar a una niña... Uno es el que critica,

otro, el que destruye: ¡sé tú el que sirve! 

El servir no es tarea de seres inferiores.
Dios, que da el fruto y la luz, sirvió.
Pudiera también llamársele así: ¡EL QUE SIRVE!


Él tiene sus ojos fijos en nuestras manos

y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy?

¿A quién...? ¿Al árbol, ¿a tu amigo, ¿a tu madre...?

 

Gabriela Mistral